Tratamiento
de Adicciones

Un tratamiento residencial integral, con equipo médico y psicológico especializado, diseñado para tratar la adicción en toda su dimensión: física, mental, social y emocional.

¿Para quién es este tratamiento?

Este tratamiento está dirigido a personas que atraviesan una adicción a sustancias o un comportamiento adictivo que ha dejado de estar bajo su control, así como a quienes presentan patología dual (adicción junto a un trastorno de salud mental asociado).

También acompañamos a las familias, que a menudo no saben cómo actuar ni dónde acudir. Si te reconoces en esta situación —o reconoces a alguien cercano—, este es el lugar para empezar.

Valoración inicial

Antes de cualquier ingreso, nuestro equipo médico y psicológico realiza una valoración exhaustiva de cada caso: tipo de adicción, historial de consumo, estado físico y psicológico, y posible patología dual asociada.

Esta valoración nos permite diseñar un plan de tratamiento individualizado, en lugar de aplicar un protocolo genérico. Se realiza de forma confidencial, por teléfono o en el propio centro, sin compromiso.

Cómo planteamos el tratamiento

Trabajamos con el modelo Minnesota, integrando medicina, farmacología y terapia. Abordamos la adicción como una condición multifacética, no solo como un problema de consumo, por lo que el plan de cada paciente combina:

  • Seguimiento médico y psiquiátrico continuo
  • Terapia psicológica individual y grupal
  • Trabajo activo con la familia
  • Actividades estructuradas que ayudan a reconstruir rutinas y hábitos saludables

Desintoxicación médica

Supervisión médica y atención profesional en la fase de desintoxicación de adicciones.

Cuando el caso lo requiere, el proceso comienza con una fase de desintoxicación supervisada por nuestro equipo médico, en un entorno seguro y controlado, para gestionar el síndrome de abstinencia con el menor riesgo y malestar posibles.

No todos los tratamientos requieren esta fase: dependerá de la sustancia, el patrón de consumo y el estado de salud de cada paciente, algo que se determina en la valoración inicial.

Terapia individual, grupal y familiar

Imagen de una sesión de terapia individual donde un profesional acompaña a una persona en su proceso de recuperación.

Terapia individual

Espacio personal y confidencial con el psicólogo de referencia para trabajar las causas y consecuencias de la adicción. Permite identificar desencadenantes, desarrollar herramientas de afrontamiento personalizadas y fortalecer el autocuidado para prevenir recaídas.

Terapia grupal

Sesiones diarias que fomentan el apoyo entre iguales, la responsabilidad compartida y el aprendizaje a través de la experiencia de otros pacientes en el mismo proceso.

Grupo de personas sentadas en círculo participando en una sesión de terapia grupal y apoyo mutuo.
Profesionales en una reunión de orientación y terapia con miembros de una familia.

Terapia familiar

La familia se incorpora de forma progresiva: actualizaciones periódicas por parte del psicólogo, llamadas y visitas coordinadas a partir de las primeras semanas de ingreso. Trabajamos con ella porque forma parte activa de la recuperación, no solo del entorno del paciente.

Rutina, hábitos y recuperación

La recuperación se sostiene en el día a día. Por eso, nuestros centros siguen una rutina diaria estructurada que sustituye los hábitos ligados al consumo por hábitos saludables que el paciente mantendrá después del alta, combinando:

Horarios

Horarios fijos de descanso, comidas y actividades

Ejercicio

Actividad física y talleres ocupacionales.

Talleres

Lectura, mindfulness y manualidades

Tareas

Responsabilidades asignadas dentro del centro.

Tratamiento según el tipo de adicción


¿Quieres que valoremos tu caso?

Cuéntanos tu situación de forma confidencial. Te escuchamos sin juzgar y te explicamos, sin compromiso, cómo podemos ayudarte.

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